En el silencio, todas aguas se tranquilizan, una vez dormidas, puedes contemplar el suelo que las sostiene. Y entonces, descubres unas de las grandes verdades primogenitas;
"Tu peor enemigo no eres tu mismo, tu peor enemigo es tan pequeño, que no puedes ver, oír, oler, percibir y tocar.
Primero te arrebata la libertad.
Segundo, te arranca a las personas que más quieres.
Tercera te aísla para que no puedas hacer nada.
Cuarto, se apodera de tu vida por siempre jamás
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